Frases de Alexander Pope
Las palabras son como las hojas; cuando abundan, poco fruto hay entre ellas.
El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera.
Algunas personas nunca aprenden nada, porque todo lo comprenden demasiado pronto.
Equivocarse es humano y perdonar es divino.
El pueblo es una fiera de múltiples cabezas.