Frases de Félecité de Lamennais
(1782-1854.) Escritor religioso francés. El movimiento veloz que agita el mundo no se oye sino andando.
El derecho y el deber son como las palmeras: no dan frutos si no crecen uno al lado del otro.
Cuando pienso que un hombre juzga a otro, siento un gran estremecimiento.
La fe comienza donde termina el orgullo.
La ciencia no sirve sino para darnos una idea de cuan vasta es nuestra ignorancia.