Frases de Oscar Wilde
(1854-1900.) Dramaturgo y novelista irlandés.
No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.
Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.
A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.
Uno debería estar siempre enamorado. Por eso jamás deberíamos casarnos.
No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.