Frases de Oscar Wilde
(1854-1900.) Dramaturgo y novelista irlandés.
Los buenos terminan felices; los malos, desgraciados. Eso es la ficción.
Las tragedias de los otros son siempre de una banalidad exasperante.
La única diferencia que existe entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho es más duradero.
Un capricho se diferencia de una gran pasión en que el capricho dura toda la vida.
Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven a decirlo a mis espaldas.