Frases de Santiago Ramón y Cajal
(1852-1934.) Médico español. Premio Nobel de Medicina en 1906.
En cuanto el alma pierde la aureola juvenil, los generosos torneos por el aplauso son sustituidos por las egoístas competencias por el dinero.
De todas las reacciones posibles ante una injuria, la más hábil y económica es el silencio.
¿No tienes enemigos? ¿Es que jamás dijiste la verdad o jamás amaste la justicia?
Nada me inspira más veneración y asombro que un anciano que sabe cambiar de opinión.
Se tienen muchas ideas y pocos amigos o muchos amigos y pocas ideas.