Dos cosas me admiran: la inteligencia de las bestias y la bestialidad de los hombres.
En el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio.
Nada levanta tanto al hombre por encima de las mezquindades de la vida como admirar, sea lo que sea o a quienquiera que sea.
Lo que sorprende, sorprende una vez, pero lo que es admirable lo es más cuanto más se admira.
Haz de manera que seas tú admirado y no lo que te pertenece.