Los verdaderos amigos se tienen que enfadar de vez en cuando.
Los amigos son para las ocasiones, salvo en determinados círculos político-económicos, en los que las ocasiones son para los amigos.
Escribe en la arena las faltas de tu amigo.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.