El verdadero paraíso no esta en el cielo, sino en la boca de la mujer amada.
En el amor no hay crímenes ni delitos, sólo falta de buen gusto.
El amor no da ni toma nada, excepto de sí mismo.
Los platónicos olvidan excesivamente que el amor es una física antes de ser un ensueño.
¡Pobre del amor a quien la fantasía abandona!