A veces, el arte está en los críticos. Estos inventan el arte.
En el arte no hay malos motivos; hay motivos mal empleados.
El arte es inútil, pero el hombre es incapaz de prescindir de lo inútil.
Si es absolutamente necesario que el arte o el teatro sirvan para algo, será para enseñar a la gente que hay actividades que no sirven para nada y que es indispensable que las haya.
La auténtica intuición artística va más allá de lo que perciben los sentidos y, penetrando la realidad, intenta interpretar su misterio escondido.