Todo lo que hay de bello en el hombre pasa y no dura.
La belleza no mira, sólo es mirada.
Cuando envejecemos, la belleza se convierte en cualidad interior.
La belleza, cuanto menos vestida, mejor vestida está.
Es cierto que el amor conserva la belleza y que la cara de las mujeres se nutre de caricias, lo mismo que las abejas se nutren de miel.