Por una mirada, un mundo; / por una sonrisa, un cielo; / por un beso... yo no sé /
qué te diera por un beso.
El alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada.
¿Beso? Un truco encantado para dejar de hablar cuando las palabras se tornan superflúas.
El primer beso no se da con la boca, sino con la mirada.
No olvides nunca que el primer beso no se da con la boca, sino con los ojos.