Tú verás que los males de los hombres son fruto de su elección; y que la fuente del bien la buscan lejos, cuando la llevan dentro de su corazón.
Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.
Querer llegar a ser bueno es
gran parte de la bondad.
Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo.
Muchos son los buenos, si se da crédito a los testigos; pocos, si se toma declaración a su conciencia.