En realidad, prefiero la ciencia a la religión. Si me dan a escoger
entre Dios y el aire acondicionado, me quedo con el aire.
La ciencia daña tanto a los que no saben servirse de ella, cuanto es útil a los demás.
Las ciencias tienen las raíces amargas, pero muy dulces los frutos.
El fin de la ciencia especulativa es la verdad, y el fin de la ciencia práctica es la acción.
La ciencia es respecto del alma lo que es la luz respecto de los ojos, y si las raíces son amargas, los frutos son muy dulces.