Nadie que confía en sí, envidia la virtud del otro.
¡Confiamos demasiado en los sistemas, y muy poco en los hombres!.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito.
Es una especie de enfermedad natural de los poderosos no poder fiarse de los amigos.
Se puede confiar en las malas personas, no cambian jamás.