Nunca otra cosa damos con tanta liberalidad como nuestros consejos.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Quien no oye consejo, no llega a viejo.
Una cosa te pido, y es que no te dejes llevar por excesivos consejos. Es mejor que elijas un consejero que te aconseje sinceramente, y seguirlo. Cosa peligrosa es acompañar a muchos.
Quien no haya sufrido lo que yo, que no me de consejos