La crítica convertida en sistema es la negación del conocimiento y de la verdadera estimación de las cosas.
Mis críticas son ligeras y sin hiel, porque no la hay en mi corazón, y la detesto en literatura.
Ordenar bibliotecas es ejercer de un modo silencioso el arte de la crítica.
Quien se enfada por las críticas, reconoce que las tenía merecidas.
Muchos críticos de hoy han pasado de la premisa de que una obra maestra puede ser impopular, a la premisa de que si no es impopular no puede ser una obra maestra.