El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va.
Llega un momento en los asuntos de los hombres en que hay que coger el toro por los cuernos y enfrentarse a la situación.
Cuando tiene que decidir el corazón es mejor que decida la cabeza.
No tratéis de guiar al que pretende elegir por sí su propio camino.
Si abordas una situación como asunto de vida o muerte, morirás muchas veces.