A veces, cuesta mucho más eliminar un sólo defecto que adquirir cien virtudes.
¿Qué locura o qué desatino me lleva a contar las ajenas faltas, teniendo tanto que decir de las mías?
Los defectos de un hombre se adecuan siempre a su tipo de mente. Observa sus defectos y conocerás sus virtudes.
Hay defectos que manifiestan un alma bella mejor que ciertas virtudes.
El que te habla de los defectos de los demás, con los demás hablará de los tuyos.