El derecho del obrero no puede ser nunca el odio al capital; es la armonía, la conciliación, el acercamiento común de uno y del otro.
El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo.
No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.
Todos los hombres tienen iguales derechos a la libertad, a su prosperidad y a la protección de las leyes.