Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
Los deseos del joven muestran las futuras virtudes del hombre.
Los deseos deben obedecer a la razón.
El hombre se dedica a desear en voz alta aquello que jamás se esfuerza en alcanzar.
La vida no está hecha de deseos y sí de los actos de cada uno.