Una situación se convierte en desesperada cuando empiezas a pensar que es desesperada.
La desesperación infunde valor al cobarde.
No desesperes, ni siquiera por el hecho de que no desesperas. Cuando todo parece terminado, surgen nuevas fuerzas. Esto significa que vives.
El no esperar remedio, ni desesperar de él, suele ser el remedio de los casos desesperados.
Casi todas las personas viven la vida en una silenciosa desesperación.