No olvides tu historia ni tu destino.
No creo en la casualidad ni en la necesidad; mi voluntad es el destino.
Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía que salir el destino.
El destino no reina sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad.
Los espíritus vulgares no tienen destino.