El que es capaz de dominarse hasta sonreír en la mayor de sus dificultades, es el que ha llegado a poseer la sabiduría de la vida.
El arte de vencer las grandes dificultades se estudia y adquiere con la costumbre de afrontar las pequeñas.
Como no estás experimentado en las cosas del mundo, todas las cosas que tienen algo de dificultad te parecen imposibles.
Adonde interviene el favor y las dádivas, se allanan los riscos y se deshacen las dificultades.
Toda dificultad eludida se convertirá más tarde en un fantasma que perturbará nuestro reposo.