El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia.
El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando sólo sea por razones financieras.
El dinero no puede hacer que seamos felices, pero es lo único que nos compensa de no serlo.
Dólares: Son esos imprudentes billetes americanos que tienen diverso valor y el mismo tamaño.
El capital no es un mal en sí mismo, el mal radica en su mal uso.