El dinero es un estiércol estupendo como abono, lo malo es que muchos lo toman por la cosecha.
El dinero huele bien venga de donde venga.
El dinero se llora con un pesar más profundo que a los amigos o a los parientes.
Es bonito tener dinero y cosas que puede comprar el dinero, pero también es bonito tener las cosas que el dinero no puede comprar.
Vale más un céntimo bien empleado que un céntimo ahorrado.