La voz interior me dice que siga combatiendo contra el mundo entero, aunque me encuentre solo. Me dice que no tema a este mundo sino que avance llevando en mí nada más que el temor a Dios.
El hombre que comprendiese a Dios sería otro Dios.
Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa.
Puede que nuestro papel en este planeta no sea alabar a Dios sino crearlo.
Dios no habría alcanzado nunca al gran público sin ayuda del diablo.