La corona real no quita el dolor de cabeza.
El arte de la vida es el arte de evitar el dolor.
Nadie puede librar a los hombres del dolor, pero le será perdonado a aquel que haga renacer en ellos el valor para soportarlo.
No rías nunca de las lagrimas de un niño. Todos los dolores son iguales.
Todo hombre se parece a su dolor.