La educación es, tal vez, la forma más alta de buscar a Dios.
La educación de la mujer no puede llamarse tal educación, sino doma, pues se propone por fin la obediencia, la pasividad y la sumisión.
Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.
El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano.
La letra con sangre entra.