Uno no se enamoró nunca, y ése fue su infierno. Otro, sí, y ésa fue su condena.
Cuando se habla de estar enamorado como un loco se exagera; en general, se está enamorado como un tonto.
Un hombre enamorado está incompleto hasta que está casado; entonces está acabado.
Esta sociedad nos da facilidades para hacer el amor, pero no para enamorarnos.
El que vive enamorado delira, a menudo se lamenta, siempre suspira, y no habla sino de morir.