No conozco mayor enemigo del hombre que el que es amigo de todo el mundo.
Los amigos se suelen considerar sinceros; los enemigos realmente lo son: por esta razón es un excelente consejo aprovechar todas sus censuras para conocernos un poco mejor a nosotros mismos, es algo similar a cuando se utiliza una amarga medicina.
Cuidado con la hoguera que enciendes contra tu enemigo; no sea que te chamusques a ti mismo.
Los peores enemigos son los que aprueban siempre todo.
Vale la pena conocer al enemigo... entre otras cosas por la posibilidad de que algún día se convierta en un amigo.