Las enseñanzas orales deben acomodarse a los hábitos de los oyentes.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
La mayor parte de la gente confunde la educación con instrucción.
Reprender al que yerra no basta si no se le enseña el camino recto.
Los años enseñan muchas cosas que los días jamás llegan a conocer.