La envidia es el adversario de los más afortunados.
Quien no es envidiado, no es digno de serlo.
El silencio del envidioso está lleno de ruidos.
¿Qué es un envidioso? Un ingrato que detesta la luz que le alumbra y le calienta.
Nuestra envidia dura siempre más que la dicha de aquellos que envidiamos.