Un error es tanto más peligroso cuanta más cantidad de verdad contenga.
El error es un arma que acaba siempre por dispararse contra el que la emplea.
Terrible es el error cuando usurpa el nombre de la ciencia.
Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él.
Nunca hay que pactar con el error, aun cuando aparezca sostenido por textos sagrados.