El que vive de esperanzas, muere de sentimiento.
El que vive de esperanzas corre el riesgo de morirse de hambre.
Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.
En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.
El infierno es esperar sin esperanza.