Frases por Email
Si dudo, si me alucino, vivo. Si me engaño, existo. ¿Cómo engañarme al afirmar que existo, si tengo que existir para engañarme?
El secreto de la existencia no consiste solamente en vivir, sino en saber para que se vive.
Al ser humano le parece tan extraño existir que las preguntas filosóficas surgen por sí solas.
La existencia dividida por la razón deja siempre un resto.
Lo absurdo de una cosa no prueba nada contra su existencia, es, más bien, condición de ella.
<< Anterior 1 2 Siguiente >>