La felicidad de los grandes consiste no en sentirse felices, sino en comprender cuan felices piensan otros que han de ser ellos.
La manera de conseguir la felicidad es haciendo felices a los demás.
Así como la desgracia hace discurrir más, la felicidad quita todo deseo de análisis; por eso es doblemente deseable.
Felicidad es el sueño del amor y tristeza su despertar.
Hacer felices a otros hombres: no hay nada mejor ni más bello.