Gobernar no consiste en solucionar problemas, sino en hacer callar a los que los provocan.
Cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
Todos los gobiernos mueren por la exageración de su principio.
No hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico.
Un estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por unas buenas leyes.