¿Uno que no sepa gobernarse a sí mismo, cómo sabrá gobernar a los demás?.
Cuando yo era chico me decían que cualquiera podía llegar a presidente de la nación. Estoy empezando a creerlo.
No se puede poseer mayor gobierno, ni menor, que el de uno mismo.
El primer error que se comete en los negocios públicos es consagrarse a ellos.