Quien sabe gobernar a una mujer sabe gobernar un estado.
Creo que con el tiempo mereceremos no tener gobiernos.
Un buen gobierno es como una buena digestión; mientras funciona, casi no la percibimos.
Hay que vigilar a los ministros que quieren hacerlo todo sólo con dinero.
No es digno de mandar a otros hombres aquel que no es mejor que ellos.