Me moriré de viejo y no acabaré de comprender al animal bípedo que llaman hombre, cada individuo es una variedad de su especie.
No es bueno que los hombres sepan hasta que punto somos buenos.
Todos los hombres tienen una mujer en el pensamiento; los casados, además, tienen otra en casa.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Los hombres son criaturas muy raras: la mitad censura lo que practica; la otra mitad practica lo que censura; el resto siempre dice y hace lo que debe.