Detesto lo que escribes, pero daría mi vida para que puedieras seguir escribiendolo.
Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo.
La libertad es un lujo que no todos pueden permitirse.
La libertad puede conducir a muchas transgresiones, pero incluso a los vicios les presta una forma menos innoble.
La libertad más difícil de conservar es la de equivocarse.