Los mayores enemigos de la libertad no son aquellos que la oprimen, sino los que la ensucian.
Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo.
Sólo es digno de libertad quien sabe conquistarla cada día.
Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?
Las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos: es la mente lo que hace al hombre libre o esclavo.