El verdadero conocimiento y la auténtica libertad se hallan en Jesús. Dejad que Jesús forme parte siempre de vuestra hambre de verdad y justicia, y de vuestro compromiso por el bienestar de vuestros semejantes.
Solamente la libertad que se somete a la Verdad conduce a la persona humana a su verdadero bien. El bien de la persona consiste en estar en la Verdad y en realizar la Verdad.
La libertad es aquella facultad que aumenta la utilidad de todas las demás facultades.
El límite bueno de nuestra libertad es la libertad de los demás.
La libertad no es posible más que en aquellos países en que el derecho predomina sobre las pasiones.