La libertad de conciencia se entiende hoy día, no sólo como la libertad de creer lo que uno quiera, sino también de poder propagar esa creencia.
Las libertades y los amos no se combinan fácilmente.
Bendito sea el caos, porque es síntoma de libertad.
¡Oh, libertad gran tesoro! porque no hay buena prisión, aunque fuese en grillos de oro.
Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo.