Frases por Email
Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran.
Un libro debe construirse como un reloj y venderse como un salchichón.
Un libro puede ser agradable con muchas imperfecciones y enojosísimos sin un defecto.
Los libros son compañeros dulces para el que sufre, y si no pueden llevarnos a gozar de la vida, al menos nos enseñan a soportarla.
Donde se quiere a los libros también se quiere a los hombres.
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