Nadie sabe lo que hace mientras actúa correctamente, pero de lo que está mal uno siempre es consciente.
El hombre malo puede decantarse a veces hacia el lado de la razón; pero le resulta casi imposible no hacer cuanto conviene para inclinarse a la maldad.
El mal es árbol que crece y que cortado retoña.
El hombre es un lobo para el hombre.
Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien.