El matrimonio es como una jaula; uno ve a los pájaros desesperados por entrar, y a los que están dentro igualmente desesperados por salir.
El amor es un juego; el casamiento un negocio.
El matrimonio acaba muchas locuras cortas con una larga estupidez.
La edad de casarse llega mucho antes que la de quererse.
Hay maridos tan injustos que exigen de sus mujeres una fidelidad que ellos mismos violan, se parecen a los generales que huyen cobardemente del enemigo, quienes sin embargo, quieren que sus soldados sostengan el puesto con valor.