La mediocridad no se imita.
La mediocridad, posiblemente, consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta.
Los hombres mediocres, que no saben que hacer con su vida, suelen desear el tener otra vida más infinitamente larga.
En esta vida algunos hombres nacen mediocres, otros logran mediocridad y a otros la mediocridad les cae encima.
Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance.