Cuando se alza un poder ilegítimo, para legitimarlo basta reconocerlo.
Inscribe los agravios en el polvo, las palabras de bien inscríbelas en el mármol.
El que compra lo superfluo, pronto tendrá que vender lo necesario.
El hombre descontento no encuentra silla cómoda.
Por un clavo se perdió una herradura, por ésta un caballo, y por éste el jinete, que fue capturado y muerto por elenemigo.