A la pista de tenis se va a jugar al tenis, no a ver si las líneas son rectas.
El horizonte está en los ojos y no en la realidad.
No se puede llegar al alba sino por el sendero de la noche.
Conocí un segundo nacimiento, cuando mi alma y mi cuerpo se amaron y se casaron.
El pesar y la pobreza purifican el corazón del hombre, aunque nuestras mentes débiles no ven nada de valor en el universo, salvo la comodidad y la felicidad.